"Todo pasa y todo llega..." ya lo dice la canción! Pero quiero creer que no como cada año sino con más arraigo. Porque resulta que las Cruces de Mayo de Lebrija llevan ya unos cuantos de años de subida efervescente por parte de todos los ciudadanos y foráneos. La realidad es que tenemos ganas de Cruces y la ansiamos con ternura.
Para nosotros es la fiesta más autóctona, con más idiosincrasía, la que disfrutamos al calor del ambiente callejero con los que más queremos. Aquí no hay edades para poder vivirla y disfrutarla como tampoco hay horarios.
Desde el momento en que el sol se esconde y la luna comienza a aparecer se puede comenzar a visitar alguna Cruz de algún barrio lebrijano y así, hasta que la luna se retira a descansar y los primeros rayos de sol comienzan a apoderarse de la jornada.
Ya lo dice el eslogan más repetido durante esta fiesta considerada de Interés Turístico Nacional de Andalucía; ¡Hasta el día, hasta el día!


